Análisis DGA en transformadores de potencia mediante gases disueltos en el aceite aislante

DGA en transformadores: interpretación básica de gases disueltos

DGA en transformadores: interpretación básica de gases disueltos

El análisis de gases disueltos en aceite, conocido como DGA (Dissolved Gas Analysis), es una de las herramientas más utilizadas para evaluar el estado interno de un transformador de potencia sin necesidad de sacarlo de servicio.

Bien interpretado, el DGA permite detectar fallos incipientes, identificar su naturaleza y anticiparse a averías graves. Mal interpretado, puede llevar a alarmas innecesarias o, peor aún, a falsas sensaciones de seguridad.

En este artículo veremos qué es el DGA, qué gases se analizan y cómo interpretar los resultados a un nivel básico, siempre desde un enfoque realista y de campo.


¿Qué es el DGA en transformadores?

El DGA consiste en analizar los gases disueltos en el aceite aislante de un transformador. Estos gases se generan como consecuencia de:

  • Sobrecalentamientos

  • Descargas parciales

  • Arcos eléctricos

  • Envejecimiento del aislamiento

El aceite actúa como un “transportador” de estos gases, permitiendo que puedan ser extraídos mediante una muestra y analizados en laboratorio.

El DGA no mide directamente el fallo, pero sí sus efectos, lo que lo convierte en una herramienta muy potente… si se sabe interpretar.


¿Por qué se generan gases dentro de un transformador?

Cualquier defecto interno produce energía térmica o eléctrica. Dependiendo de la intensidad y el tipo de defecto, esa energía descompone el aceite y el papel aislante, liberando distintos gases.

Factores habituales que provocan generación de gases:

  • Puntos calientes en devanados

  • Malos contactos

  • Descargas parciales internas

  • Arcos eléctricos

  • Envejecimiento térmico del papel

Cada fenómeno deja una “firma gaseosa” distinta.


Principales gases analizados en el DGA

Relación entre los principales gases del DGA y los fallos internos en transformadores de potencia

Un DGA estándar analiza, entre otros, los siguientes gases:

Hidrógeno (H₂)

  • Muy sensible

  • Asociado a descargas parciales y defectos eléctricos de baja energía

  • Suele ser el primer gas en aumentar

Un aumento aislado de hidrógeno no implica necesariamente un fallo grave, pero sí una señal a vigilar.


Metano (CH₄) y Etano (C₂H₆)

  • Asociados a fallos térmicos de baja temperatura

  • Habituales en sobrecalentamientos moderados del aceite

Son frecuentes en transformadores con muchos años de servicio.


Etileno (C₂H₄)

  • Indica temperaturas más elevadas

  • Relacionado con sobrecalentamientos severos

Un incremento sostenido de etileno suele ser una señal de alerta clara.


Acetileno (C₂H₂)

  • Gas crítico

  • Asociado a arcos eléctricos

  • Incluso pequeñas concentraciones pueden ser preocupantes

La presencia de acetileno nunca debe ignorarse.


Monóxido y dióxido de carbono (CO / CO₂)

  • Relacionados con la degradación del papel celulósico

  • Indican envejecimiento del aislamiento sólido

Estos gases deben analizarse siempre en tendencia, no como valor aislado.


Interpretación básica del DGA: errores comunes

Aquí es donde más fallos se cometen en la práctica.

Errores habituales:

  • Analizar solo valores absolutos

  • Ignorar la evolución en el tiempo

  • No considerar el tipo de transformador

  • No cruzar resultados con otras pruebas

  • Tomar decisiones solo por un método de interpretación

Un DGA aislado puede llevar a conclusiones erróneas si no se contextualiza correctamente.


El DGA no debe interpretarse solo

Este punto es clave.

El análisis de gases disueltos no es una herramienta de diagnóstico completa por sí sola. Su verdadero valor aparece cuando se integra con:

  • Análisis físico-químico del aceite

  • Pruebas eléctricas

  • Historial del transformador

  • Condiciones de operación

👉 Para entender cómo encaja el DGA dentro de un diagnóstico global del transformador, es fundamental apoyarse en una visión completa del equipo y del conjunto de pruebas aplicables.

Puedes ampliar este enfoque en Transformadores de potencia: diagnóstico, pruebas y mantenimiento.


Cuándo tiene sentido realizar un DGA

El DGA es especialmente útil en:

  • Programas de mantenimiento predictivo

  • Transformadores críticos

  • Equipos con muchos años de servicio

  • Tras eventos anómalos (sobrecargas, disparos, cortocircuitos)

  • Como seguimiento periódico en activos estratégicos

No se trata de analizar por rutina, sino de interpretar con criterio.


Formación especializada en análisis de aceites de transformadores

El diagnóstico moderno de transformadores de potencia empieza, en la mayoría de los casos,
por el análisis del aceite aislante.

Sin embargo, interpretar correctamente resultados como DGA, 2-FAL, rigidez dieléctrica,
humedad o acidez no consiste solo en comparar valores con una tabla,
sino en entender qué está ocurriendo realmente dentro del transformador.

En la formación técnica de la Academia se trabaja el análisis de aceites
como herramienta de diagnóstico predictivo, con ejemplos reales,
criterios de evaluación y enfoque práctico para mantenimiento en servicio.


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CONCLUSIÓN

El DGA en transformadores es una herramienta imprescindible para detectar defectos internos antes de que se conviertan en averías graves. Sin embargo, interpretar correctamente los gases disueltos requiere experiencia, contexto y una visión global del estado del transformador.

El verdadero valor del DGA no está en los números, sino en saber qué hacer con ellos.

Entender qué indica cada gas es solo el primer paso.
La dificultad real está en interpretar correctamente los resultados, relacionarlos con otras pruebas y tomar decisiones sin comprometer la seguridad ni la vida útil del transformador.

Ese enfoque práctico y de campo es el que se desarrolla en profundidad en la formación especializada de la Academia.